Se le conoce con el mismo sobrenombre que a Miguel Ángel Buonarroti, «el Divino», pero, mientras que la divinidad de este la relacionaba Vasari con su capacidad creadora como alter ego de Dios –«Miguel, más que mortal, es un Ángel divino», escribe Ariosto en su «Orlando Furioso»–, la de Luis de Morales tenía más que ver con el contenido religioso de toda su producción...
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