Patti Smith se zambulle en las aguas de la saudade con una taza de «agua portuguesa» en la mano. Una infusión de jengibre y limón para tonificar su alma mientras el Coliseo de Lisboa se rinde a sus pies. Aconteció en la noche del pasado lunes, congregados 8.000 devotos para ver el impresionante estado de forma en que se encuentra a sus 68 años.
La extraña compañera...
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