A pesar de tener las cartas, no todas se pueden leer. Entre ellas hay un conjunto de misivas cifradas porque trataban de asuntos secretos de la guerra de Nápoles y de los esfuerzos diplomáticos que permitieron la división del reino entre Francia y España. El Rey Católico dirigía personalmente la estrategia. Y enviaba órdenes precisas a Gonzálo Fernández de Córdoba...
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