Durante su infancia, a Orhan Pamuk (Estambul, 1952) sus amigos le decían que tenía «una mente extraña». Con el paso de los años, ya convertido en escritor tras dejar la carrera de arquitectura y abandonar el sueño de ser pintor, el autor se topó con unos versos de William Wordsworth: «Una sensación extraña, la de no pertenecer a ese lugar ni a ese tiempo». Pamuk...
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