Poco o nada se ha sabido de Lina Morgan durante sus últimos meses de vida. Recluida en su casa del barrio del Niño Jesús de Madrid, su único contacto con la realidad ha sido Daniel Pontes de Dios. Hace 20 años fue contratado como su chófer y terminó convirtiéndose en su hombre de confianza e, incluso, su tutor legal en caso de incapacidad, ante la ausencia de...
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