¿Estás escribiendo? «Mucho». Entonces mucho quería decir deprisa. Santiago Castelo no sabía cuánto le quedaba, ni cuándo se ejecutaría la sentencia que eligió como título y argumento del que iba a ser su último poemario, una despedida del mundo y la carne, comestible o tangible. Premiada ayer con el Jaime Gil de Biedma, uno de los más prestigiosos en lengua castellana...
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