Cuando un músico accede en vida al Salón de la Fama del Rock and Roll, un reconocimiento a las figuras más influyentes del género, el nombramiento es una fiesta musical. Ocurrió este fin de semana en la sede de la institución, en Cleveland, en la orilla del lago Erie, con Ringo Starr. El único Beatle que no formaba parte del selecto club como solista recibió...
Suscribete para leer la noticia completa:

