Su propietario era un destacado miembro de la élite de Barcino del siglo I y su existencia había pasado desapercibida hasta que en 2004 los trabajos de rehabilitación de una finca sacaron a la luz un pedazo de la Barcelona romana más desconocida, la situada al sur de las murallas, que permanecía aún bajo tierra.
He aquí, pues, una domus romana de la que se conserva...
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