Tarde de emociones valencianas... si no fuera por la pobre corrida de Juan Pedro, que enfría –todavía más– el festejo. En su reaparición, El Soro desencadena un huracán populista, levanta clamores, es revolcado a la hora de matar y corta una oreja. Otra corta Enrique Ponce, después de faenas plenas de sabiduría, al cumplirse los 25 años de su alternativa, en...
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