Pocas esculturas tienen tanta fama y belleza como la célebre Niké hallada en la isla griega de Samotracia. Esta Victoria alada, descubierta en 1863 y esculpida entre el 200 y el 190 antes de Cristo, no fue erigida solamente para honrar a la diosa, sino también para conmemorar una victoria naval. Su irresistible belleza, a pesar de estar descabezada y manca, vuela...
Suscribete para leer la noticia completa:

