En 2013 todo el planeta asistió taquicárdico a los agobios en el vacío de dos astronautas de caras guapas, George Clooney y Sandra Bullock. «Gravity» estaba generado en unos ordenadores del barrio del Soho, en el centro de Londres, los mismos que ya habían creado la magia blanca y negra de Harry Potter. Por su parte, los actores rodaron sus escenas en los estudios...
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