Silencio sepulcral –y nunca mejor dicho– en el Museo Arqueológico y el Ministerio de Antigüedades de Egipto, 24 horas después de que saltara la noticia de los daños producidos en la máscara funeraria de oro de Tutankamón. Pero ayer, arqueólogos que visitaron las salas donde se exhibe el mayor tesoro del país del Nilo confirmaron a ABC la gravedad de la intervención...
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