«Levantarse por la mañana y distinguir entre la euforia y la depresión». Eso era, para Máximo San Juan, la Filosofía y así la practicó durante sus 82 años de vida. Una vida que tocó a su fin ayer, a causa de una parada cardiorrespiratoria, en su domicilio de Madrid, donde hoy será incinerado en el cementerio de La Paz. Con la muerte del dibujante, que terminó...
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