Tolkien, el gran autor fantástico de «El Hobbit» y «El Señor de los anillos», lo dijo claramente: «Mi obra está escrita con la sangre de mi vida, ya fuese gruesa o fina. Y no puedo hacer otra cosa». Esa confesión incluye, convertida en un elemento central de la épica que rodea sus libros, la experiencia vivida en la I Guerra Mundial (IGM). Pero hay una pizca...
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