Las ciudades se pasean o se leen. Para lo segundo hace falta un poco de tiempo, curiosidad, capacidad de evocación y reconstruir en la memoria esa calle o aquel edificio que estuvo ahí y sólo es posible visitarlo a través de los libros.
Si «La ciudad es un millón de cosas», como afirmaba el añorado Arribas Castro, Barcelona reaparece con miradas diversas. Puede...
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