Luis García Jambrina es profesor. Y en Salamanca, tierra de sabios. Su industria es embelesar a sus alumnos, eso en las mañanas, que por las noches se entrega en cuerpo y alma a las palabras y a las sílabas, y la Historia, a la que se ofrece con el sacrificio y la belleza de una impúber vestal. Ha dado vida a unas novelas más que ejemplares, «El manuscrito de...
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