Debió suspirar aliviado ayer José Ignacio Wert cuando le dijeron que Esther Ferrer (San Sebastián, 1937), galardonada con el premio Velázquez, decidió aceptarlo, vía telefónica desde París, donde reside desde hace muchos años. Está de moda renunciar a los premios culturales que otorga el Gobierno. El jurado valoró «la coherencia y el rigor de su trabajo durante...
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