Una mirada irónica, divertida y repleta de humor, sí, pero también una mirada sensible y comprometida. Una mirada siempre atenta a lo que ocurría a su alrededor, ya fuese en los burbujeantes corrillos de la Gauche Divine o en las barracas del Somorrostro. Una mirada que, en suma, bien vale el premio Nacional de Fotografía con el que el Ministerio de Cultura distinguió...
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