Mientras estaba en luna de miel en Italia, el 29 de junio 1964, una turista canadiense robó en las excavaciones de Pompeya un resto arqueológico, concretamente una escultura en terracota de pequeño tamaño del siglo I d. C. que adornaba el llamado «Quadriportico dei Teatri». El gesto la ha perseguido durante 50 años, no dejándola dormir en paz. Medio siglo después...
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