En la galería de los malditos de las artes siempre se le guarda un pedestal al novelista inglés Malcolm Lowry (1909-1957). Allá mora, junto a Dylan Thomas, Jimi Hendrix, Charlie Parker, Jackson Pollock y tantos genios del siglo XX que eligieron a conciencia la senda de la autodestrucción. Para lo mucho que se aplicó con su medicina –el alcohol a fuego– Lowry...
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