Las bocanas de la plaza parecían las del Metro de Nueva York en hora punta. Lleno a reventar en un ambiente lujoso. Por la mitad firmarían muchas empresas. Ni la lluvia minó los ánimos de acudir a la corrida estrella. Aunque precisamente lo menos estelar sería el toro de Daniel Ruiz, pues ni enamoró en belleza exterior ni interior.
El tratado de la victoria llevó...
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