La emoción es la de recorrer las salas y habitaciones donde el emperador Augusto y su tercera mujer, la amadísima Livia, que tuvo un papel importantísimo en la vida política de Roma, decidieron el destino de la urbe y del mundo. Finalmente hoy se abren al público la casa de Augusto y la de Livia, situadas en el Palatino, la colina más antigua de Roma. Después...
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