Lo mejor que le puede ocurrir a un poeta es la posteridad de sus versos. En el centenario de su nacimiento y a treinta años de su muerte, lo mejor que nos puede quedar de Joan Vinyoli, poeta en mayúscula más valorado por la crítica que por el gran público, son sus obras. Lo primero —la valoración literaria—, nadie lo discute a estas horas: ahí están las traducciones...
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