Cerró la partida de cine en competición la película de Olivier Assayas, un clásico (clásico de Cannes, no en el sentido de la perversa narrativa americana), con la película «Sils Maria», en la que deshoja la margarita del tiempo en la doble historia de una actriz, Juliette Binoche, que logró su éxito gracias al personaje de una joven pujante que absorbe, fascina...
Suscribete para leer la noticia completa:

