Noche cerrada en el Madrid en guerra. Nadie conoce a nadie. En un oscuro despacho del Ministerio de Hacienda, el 2 de noviembre de 1936, se ha tomado una decisión impensable que dejará una cicatriz prácticamente imborrable en una de las grandes instituciones culturales del Estado: se requisará el oro de las colecciones numismáticas del Museo Arqueológico Nacional....
Suscribete para leer la noticia completa:

