Se te ha roto el corazón de tanto darlo todo. En cada nota, en cada trémolo, en cada ímpetu de tu poderosa guitarra. Porque tus notas se nos han clavado para llevarnos al cielo y hacer soñar a los niños.
Porque tú, padre de la guitarra, nos mostraste el camino y nos dejaste libres, valorando y animando a toda una generación de guitarristas....
Suscribete para leer la noticia completa:

