La celebración de un referéndum de independencia en Escocia el próximo 18 de septiembre no solo genera dudas sobre el reparto del petróleo del Mar del Norte, el uso de la libra esterlina o la reubicación de la flota de submarinos nucleares. El hipotético divorcio tras más de 300 años de feliz convivencia entre los escoceses y el resto del Reino Unido obligaría...
Suscribete para leer la noticia completa:

