En 1936, el Monasterio de Sigena (Huesca) fue asaltado, saqueado e incendiado por una columna de milicianos anarquistas. Se perdió gran parte de su rico patrimonio, algunas obras fueron destruidas y otras expoliadas. También fueron profanadas las tumbas de los Reyes de Aragón. Parte de sus ricas pinturas murales del siglo XIII perecieron con el incendio, y las...
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