La actual impugnación de las instituciones políticas españolas por el secesionismo catalán nunca ha pretendido llevar adelante la revisión del itinerario de nuestra democracia. Ni siquiera se plantea la singularidad cultural de Cataluña ni, por tanto, la defensa de la diversidad constitutiva de nuestra nación. Lo que se impugna, ahora, es la voluntad de integración...
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