«Leve es la parte de la vida / que como dioses rescatan los poetas. / El odio y destrucción perduran siempre / sordamente en la entraña / toda hiel sempiterna del español terrible, / que acecha lo cimero / con su piedra en la mano». Con estos versos del poema «F. G. L. A un poeta muerto», Luis Cernuda se despedía de su amigo del alma Federico García Lorca, una...
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