Ni rastro de Goya, Murillo, Rembrandt o El Greco. Muchas alfombras, incontables lámparas de araña y decenas de sofás Luis XVI, pero nada de barroco español y francés colgando de las paredes. El Ayuntamiento de Barcelona abrió ayer las puertas del codiciado palacete de Julio Muñoz Ramonet y, como era de esperar, entre los más de 1.000 objetos que se han inventariado...
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