Hay sueños que permanecen intactos a lo largo de las generaciones. Sobre todo si se trata de una ilusión que nos hace a todos iguales. Porque la fortuna de la Lotería puede sonreír a cualquiera, sin distinciones de clase social, sexo o lugar de la geografía hispana donde uno habite. Si las bolitas son favorables, todo hijo de vecino, sea buena o mala persona,...
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