El 27 de junio de 1988 comenzó en la localidad de Ayna (Albacete) el rodaje de «Amanece, que no es poco», una de las películas más celebradas del cine español. Su director, José Luis Cuerda, filmó aquel día cuatro secuencias. Eran las primeras escenas de un plan de trabajo de nueve semanas cuyo guión se minutó en dos horas y veinte minutos. Estos detalles, fruto...
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