Ya hay una primera sentencia, «15 años y un día», aunque habrá que esperar un tiempo para ver si el recurso al Supremo, o sea, Hollywood, la avala. Por lo pronto, Gracia Querejeta inicia el viaje con su película que desde aquí puede verse como una confusa rima entre sentimiento y testamento, y que lleva impreso buena parte del código genético heredado de la cinematografía...
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