Fernando Adrián se convirtió ayer en doctor en Tauromaquia por la puerta grande. Con El Juli como padrino y Miguel Ángel Perera de testigo, el madrileño fue el triunfador de la tarde. Feliz alternativa de Adrián, que desorejó al toro de la ceremonia –«Pelotillo» de nombre–, un astado con calidad y nobleza de San Mateo, ante el que el toricantano construyó una...
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