La última vez que Pet Shop Boys asomaron la cabeza por el Sónar, allá por 2002, la cosa se zanjó con una chapuza considerable. Un mal recuerdo anclado en la memoria del festival que el dúo se encargó el jueves de extirpar regresando al lugar del crimen en su versión más exuberante, y vistosa. A vueltas con la presentación de «Electric», álbum que verá la luz...
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