Aurora Egido no se lo cree. Acaba de ingresar en la Real Academia Española y solo tiene una preocupación: elegir las palabras que la retraten ante sus ilustres compañeros. «Hay gente que tarda dos años en leer su discurso pero, como se dice en mi tierra, procuraré no ser tan “tardana”».
Apasionada de «la historia que acarrean las palabras», esta filóloga guadalajareña...
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