Arturo Fernández ( Gijón, 1929) dejó de estudiar a los 11 años. «No me gustaba y no tenía a un padre que me obligara, porque estaba en Francia, exiliado». No estudió interpretación ni le hizo falta para debutar sobre un escenario a los 20 años. «Es la vida la que me ha enseñado a interpretar», dice. Estuvo once años casado y ya no repitió. Lleva 26 años viviendo...
Suscribete para leer la noticia completa:

