A Gonzalo Rojas le gustaba desafiar al tiempo. Soñaba con escribir un solo libro, por eso nunca dejaba morir un poema. Los rescataba del olvido para reunirlos con los más recientes cada vez que estrenaba una obra. Así logró su objetivo metafórico: convertir sus palabras en seres vivos cambiantes con los años. Pero sus versos no cabían en un solo volumen, y las...
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