El último sábado de la Feria llenó la Plaza Nueva de un público tan variopinto como los autores que firmaban en las casetas de las librerías
Ni calor hacía entre las casetas de la Feria del Libro. Era el último sábado y había que aprovecharlo. Por eso estaba muy animada. Desde quienes volvían de la procesión de la Virgen de los Reyes, hasta quienes están de turismo...
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