Decir que Alfredo Landa no tenía pelos en la lengua es, quizá, y por llamarlo así, quedarnos cortos a la hora de definir su afición por la sinceridad. Unos meses después de su público enfado con José Luis Garci –que no le entregó el Goya de Honor en 2008–, el actor navarro consiguió reconciliarse con él gracias a un libro. «Sabía que la relación de Garci con...
Suscribete para leer la noticia completa:

