Ray Harryhausen ha sido para el cine algo así como la versión mejorada de un robot hecho con piezas de Méliès, de Spielberg, de Gepetto y de un Cecil B. DeMille pasado por la Hammer. Su labor en docenas de películas era la de productor y encargado de los efectos especiales, y su técnica, consistente en que unos monstruos manufacturados se movían en la pantalla...
Suscribete para leer la noticia completa:

