Se dice que los toreros son de otra pasta. Y figuras como El Juli lo demuestran. El madrileño, herido el viernes en la Maestranza con una cornada grave de quince centímetros que afectó la vena femoral, abandonó ayer la UCI del hospital Quirón Sagrado Corazón de Sevilla. No habían transcurrido ni 24 horas del percance, y el matador ya pasó a planta. Buen síntoma....
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