Adolfo Suárez estaba en el mejor momento de su vida aquel verano de 1978 (en la imagen, con su esposa, Amparo Illana), aunque él, a quien se adivina feliz, creyera que su viaje en barco por las calas ibicencas le iba a durar mucho, tanto como su poder o su familia. Acababa de celebrar su segundo aniversario como el elegido del Rey para pilotar la Transición como...
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