Por segunda vez en quince días en Castilla y León, un encierro se ha teñido de tragedia. Si el pasado 15 de agosto el joven de 36 años José Alberto Peñas murió tras ser corneado por un toro en la localidad vallisoletana de Peñafiel, ayer otro astado acabó con la vida de un hombre de 63 en el municipio Segoviano de Cuéllar.
J. M. R.B, vecino de Rentería (Guipúzcoa)...
Suscribete para leer la noticia completa:

