Ignoro qué pensarán las víctimas del terrorismo de Castilla y León –un colectivo numeroso y ejemplar hasta el desasimiento– sobre los golpes de pecho del lendakari Urkullu, que ayer sábado llenaron páginas de prensa escrita y digital. Conozco alguna de esas víctimas desde la intemerata. Concretamente desde la época de plomo y persecutoria del obispo Setién. Hago...
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