Hoy, mañanero domingo, lo que toca, si el tiempo y la salud lo permiten, es disfrutar de unas cañas o un vermú de los de antaño, con sus aceitunas y patatas fritas (los boquerones ya son un lujo). Y lo suyo es compartir con amigos y familia (incluidos cuñados y cuñadas, críos llorones o parientes politiqueros en campaña) un momento único tras una semana de trabajo...
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