El encarecimiento del combustible coincidiendo con el estrechamiento del bolsillo. Es la principal razón por la que en los últimos años «hemos vuelto», al carbón, a la leña y al brasero de cisco. El problema es que lo barato puede salir muy caro y tras estos métodos más económicos para entrar en calor se esconde el asesino silencioso, el monóxido de carbono,...
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