Su valor económico es «irrisorio», pero el precio que evita es incalculable. Ante el incremento de casos por intoxicaciones, ya sean de gas o de monóxido de carbono por una mala combustión o por la inhalación de humo en un incendio, los expertos insisten en que un detector que cuesta diez euros puede salvar vidas.
«Hay otros países en los que son obligatorios»,...
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