El viejo y sabio refranero acierta, al menos en temas de meteorología, más que el «hombre del tiempo» de la tele a pesar de las modernas técnicas, satélites incluidos, de los que se sirve: «Cuando el grajo vuela bajo, hace un frío del carajo». Y punto. Ni satélites ni isobaras, ni la Agencia Estatal de Meteorología, antes llamado Instituto Nacional de Meteorología...
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